3 trucos para un mejor posicionamiento en redes por estética

Los algoritmos de las redes sociales y Google no paran de evolucionar, pero en el fondo son bastante ‘dumb’ según expertos como Jaron Lanier. Por ello, cada cierto tiempo algunos usuarios encuentran un resquicio, una ventana, un hueco donde poder darse una gran relevancia y esto sin duda tiene mucho que ver con razones geopolíticas y estratégicas. El mundo es global y está conectado así que, la frase de todo es política está hoy más vigente que nunca.

¿A dónde quiero llegar con ésto? De forma sutil, el posicionamiento de los contenidos audiovisuales en redes sociales afecta a nuestra percepción del mundo y a pesar de que suene mal, es hasta manipulador en muchas ocasiones. Por ello, los algoritmos tienen en cuenta el contenido de cada fotografía y lo colocan en el ranking según distintas categorías o tags que previamente son introducidos. Principalmente en este post desgranaré tres trucos para posicionar mejor según criterios estéticos.

La figura humana y mejor si es mujer

Si alguna vez has visto anuncios de los años 50 en el periódico, la mayoría de contenidos incluían una lista extensa sobre las propiedades del producto y una pequeña imagen del mismo. No solía aparecer gente, lo que importaba era el producto per se. Esto ha ido cambiando poco a poco hasta que en los años 2000 prácticamente desapareció. Se ha impuesto desde entonces un criterio de imagen de ‘el producto como experiencia’. Ya no verás un anuncio de un coche y todas sus especificaciones técnicas y su precio, ahora verás gente que se siente muy bien conduciéndolo.

En las redes y el posicionamiento pasa lo mismo. Las personas tenemos predilección por la figura humana y la buscamos en toda imagen de una forma u otra. En línea con las tendencias visuales de la actualidad, las personas aportan una serie de datos a las redes que un producto no hace. Una fotografía de una persona con unas gafas de sol siempre ganará a una fotografía en la que únicamente aparezcan las gafas de sol y aquí apenas interviene el algoritmo. Simplemente este tipo de fotografías se parecen más a cualquier fotografía que podría subir cualquier usuario. Se mimetiza mejor con el entorno en el que es expuesto, en este caso puede ser Instagram o Facebook y además la fotografía no solo es una persona sino todo lo que lleva dentro: si es un hombre o una mujer, de qué edad, de qué grupo étnico, en qué postura, cuánto ocupa con respecto al tamaño de la imagen y toda una serie de metadatos que se registran para mejorar el servicio.

Ahora bien, dejando claro que las personas posicionan mejor que las cosas, dentro de las personas, ¿por qué las mujeres? Principalmente por dos razones. La primera, por mera estadística. Los perfiles más populares en las redes son en su mayoría mujeres; por lo general ver mujeres agrada más a todo tipo de público que ver hombres. Y la segunda razón, por motivos políticos, de diversidad y de actualidad. Las redes buscan potenciar la imagen de la mujer (sobre todo trabajadora, independiente y consumidora de sus servicios) y ese hecho es un pequeño boost si eres una persona del género femenino, porque estos algoritmos nunca son 100% automáticos.

Iluminar bien: el histograma

No entraré en detalle de lo que es un histograma pero probablemente sea un término que te suene si te gusta la fotografía. Cada imagen tiene su histograma, de ésto no hay duda y gracias a éste se pueden categorizar las imágenes. Por supuesto que las redes quieren que las fotografías que subimos estén bien iluminadas, claras y con bastante brillo. El algoritmo siempre nos penalizará más si tenemos un histograma más virado a la izquierda que a la derecha.

Tipo de histograma ideal para redes

Esto sí es matemática pura, así que lo ideal es tener un histograma con más medios tonos y altas luces y menos negros y sombras. Lo cual encaja no solamente con un criterio de pura calidad de iluminación, sino también con un criterio de ‘mood’. Generalmente las fotografías con mejor iluminación son más alegres que las imágenes más oscuras y de ese modo contribuimos a dar una imagen más positiva en las redes sociales, además de que se pueden reconocer mejor caras y formas en este tipo de fotos. Te invito a hacer la prueba en tus redes con dos fotografías una más oscura que otra y que veas cual tiene más impresiones. ¿Nunca te has preguntado por qué hay tan pocas fotos nocturnas en las redes?

Fuera el texto y las duplicidades

El texto en las fotos sobra, pero no solo por lo que he dicho en el truco 1, sino por las duplicidades. Te propongo que hagas lo siguiente en Instagram: métete en la página de Instagram desde el ordenador y desconéctate a internet de forma que puedas ver los ‘alts’ de las imágenes. Sorprendente eh. Lo que se busca en redes es un contenido lo más completo posible y tu foto ya dice muchas cosas que la plataforma puede detectar.

Todos esos datos los detecta Instagram desde tu imagen

Para evitar duplicidades debes colocar un título en la fotografía que no represente exactamente lo mismo que ya está en la imagen sino que aporte algo de información extra. Quizá este truco es más difícil de aplicar pero pondré un ejemplo sencillo: si subes una fotografía de un atardecer en el Retiro y su título es Atardecer en el Retiro estás duplicando y las duplicidades fuera de lugar (que no en su correspondiente sitio como dictan las buenas prácticas SEO) penalizan por dar información no relevante. Aunque suene raro, queda mucho mejor una frase filosófica que una frase más periodística. Al final, la frase filosófica está diciendo algo de tu forma de pensar, la cual si es alguna frase de algún autor conocido te puede llevar a seguir a perfiles o sitios de frases célebres o citas filosóficas, mientras que la otra no tiene ese potencial ya que solamente relata un hecho.

Hay muchos más trucos y secretos para un mejor posicionamiento orgánico. Lo importante en todo contenido es combinar todos los posibles con una buena calidad en las imágenes. Al final el hecho de adaptar las fotografías y vídeos para un mejor posicionamiento en redes a través de la edición es todo un trabajo.